
Activo vs pasivo
Los activos emiten ~30 GHz y analizan reflexiones. Los pasivos usan la radiación propia del cuerpo — sin emisión pero imagen más débil.
Privacidad
Las primeras imágenes eran crudas. Hoy el software muestra solo un avatar genérico con zonas sospechosas marcadas.
Lo que no ven
Materiales con permitividad cercana al cuerpo enmascaran. Cerámica y líquidos a temperatura cutánea son difíciles de separar.
Falsos positivos
Sudor, pliegues, implantes disparan alarmas. El control secundario sigue siendo necesario.
Frecuencias y límites de penetración
Los escáneres operan en la banda E (24-30 GHz), atravesando telas pero reflejándose en la piel debido a su contenido de agua. Es una radiación no ionizante, con una potencia 10.000 veces menor que un teléfono móvil, lo que los hace seguros para el uso continuo en aeropuertos.
Avances en polarimetría
La polarimetría circular moderna identifica amenazas no metálicas, como armas cerámicas o explosivos líquidos. Al analizar cómo se desvía la fase de la onda, el sistema diferencia entre costuras de ropa y objetos ocultos. Los nuevos paneles fijos eliminan el desenfoque por movimiento de los modelos rotatorios antiguos.
Procesamiento de señales coherentes
Estos sistemas emplean Radar de Apertura Sintética (SAR) para medir la amplitud y la fase de las ondas reflejadas. Esto genera una nube de puntos 3D que permite detectar objetos no metálicos, como explosivos líquidos o armas cerámicas, diferenciando su reflectividad de la piel humana.
Radiación no ionizante y seguridad
A diferencia de los rayos X, los escáneres de ondas milimétricas utilizan radiación no ionizante (24-100 GHz), incapaz de dañar el ADN. La energía emitida es 10.000 veces menor que la de un teléfono móvil, garantizando la seguridad total para viajeros frecuentes y personal operativo.