
Tierra 4/3
Se multiplica el radio por 4/3 para compensar la curvatura.
Ducting
La inversión sobre el mar atrapa ondas — detecciones a 500 km.
Absorción
Agua a 22 GHz, oxígeno a 60 GHz — la 5G esquiva esos picos.
Lluvia
X cae a la mitad, Ka casi muere — de ahí los sensores duales.
Reflexión Ionosférica
Las frecuencias inferiores a 30 MHz se reflejan en la ionosfera, permitiendo el alcance transhorizonte. Este efecto fue vital para radares históricos como 'Chain Home'. La eficacia de este espejo atmosférico fluctúa según la actividad solar y la hora del día.
Propagación Anómala
Cuando la temperatura no disminuye de forma estándar con la altitud, ocurre la superrefracción. El haz de radar se curva hacia el suelo, generando ecos falsos de superficie (clutter). Los radares modernos usan procesado Doppler para distinguir estos ecos fijos de las amenazas móviles.
Dispersión Troposférica
La dispersión troposférica permite comunicaciones más allá del horizonte aprovechando pequeñas turbulencias atmosféricas que reflejan señales de radio. Desarrollada durante la Guerra Fría, esta técnica utiliza potencias extremas y antenas parabólicas masivas para conectar puntos separados por cientos de kilómetros sin línea de vista, siendo hoy un respaldo vital frente a fallos satelitales.
Centelleo Ionosférico en GNSS
La actividad solar crea burbujas de plasma en la ionosfera que causan centelleo, deformando las señales de GPS. Esto provoca errores de fase que degradan la precisión del posicionamiento. Los receptores modernos de doble frecuencia mitigan este efecto comparando las bandas L1 y L2, revelando exactamente cuánto ha retrasado la atmósfera el paso de la onda electrónica.