
Radar y cañón en una montura
La cúpula blanca tipo R2D2 contiene un radar de búsqueda en banda Ku y uno de seguimiento en banda Ka, montados directamente sobre el cañón. Sin humano en el bucle, sin computadora de tiro separada — el sistema es autónomo. Busca, detecta, clasifica, sigue, abre fuego y guía las balas observando los trazadores.
Puntería en bucle cerrado
El radar observa el misil entrante y los proyectiles salientes del M61 Vulcan simultáneamente. Mide el fallo pulso a pulso y orienta el cañón hasta que el chorro de balas se encuentra con el misil. Por eso una bala de 20 mm puede impactar un misil a 600 m/s.
Munición
Originalmente uranio empobrecido, luego reemplazado por tungsteno por razones políticas. Cada bala pesa 100 g, el cañón dispara 4.500 por minuto — 75 por segundo. Una ráfaga típica son 200 balas en menos de tres segundos. El cargador contiene 1.500 balas.
Limitaciones
Phalanx lucha contra sea-skimmers maniobrables (el P-800 Oniks se sumerge en el último momento), ataques saturantes y amenazas hipersónicas. Su sucesor SeaRAM reemplaza el cañón por 11 misiles Rolling Airframe de mayor alcance.
Mejora Block 1B
La versión Block 1B añade una cámara térmica (FLIR) para detectar amenazas asimétricas como lanchas rápidas. Esta mejora permite al Phalanx operar eficazmente cerca de la superficie del agua, donde el radar suele fallar por el ruido ambiental, e incluye cañones más largos para mayor precisión.
Autonomía y tiempo de reacción
El modo 'Automático' permite al sistema disparar en menos de cuatro segundos, eliminando el retraso humano ante misiles supersónicos. Aunque la autonomía fue criticada tras incidentes históricos, los sistemas modernos de identificación (IFF) garantizan que el Phalanx solo destruya objetivos hostiles en zonas de combate.
Radar de banda Ku y transición
El radar de búsqueda opera en banda Ku filtrando el ruido marino mediante MTI digital. La transición al radar de seguimiento Doppler ocurre en milisegundos. La versión Block 1B integra un sensor FLIR para compensar la atenuación atmosférica y los reflejos del agua, permitiendo identificar objetivos de baja sección de radar.
El incidente del USS Stark
El ataque al USS Stark en 1987 demostró los riesgos de mantener el CIWS en modo manual. Tras el impacto de dos misiles Exocet, la doctrina cambió para permitir la autonomía total en zonas de riesgo. Hoy, el Phalanx actúa como un seguro automático que no requiere intervención humana final.