
Chain Home, el modelo
La red costera británica de 1940 daba 20 minutos de alerta — suficiente para despegar cazas.
OTH modernos
Los radares trans-horizonte usan reflexión ionosférica y ven miles de km más allá — alerta continental.
Buques y amenazas bajas
El radar costero complementa patrulleras: un barrido SAR silencioso encuentra pequeños intrusos entre olas.
Integración
Hoy ASW, radar aéreo, AIS y feeds satelitales se fusionan en una vista Maritime Domain Awareness.
Radares de Sobre el Horizonte (OTH)
Los sistemas OTH-B superan la curvatura terrestre rebotando señales de alta frecuencia en la ionosfera. Esto permite vigilar objetivos navales y aéreos a distancias de hasta 3.000 km, extendiendo la alerta temprana mucho más allá del horizonte visual de los radares convencionales.
Localización Pasiva Coherente
A diferencia del radar activo, los sistemas pasivos no emiten ondas, sino que analizan las perturbaciones en señales de radio y TV existentes. Esto los hace invisibles al enemigo y muy efectivos contra naves furtivas, representando el futuro de la vigilancia costera silenciosa.
Procesamiento Pulse-Doppler en el Litoral
Superar el ruido de las olas es crucial para detectar objetivos pequeños. El procesamiento Pulse-Doppler mide el desplazamiento de frecuencia de la velocidad del objetivo, permitiendo filtrar el movimiento del mar. Los algoritmos CFAR ajustan la sensibilidad en tiempo real, evitando falsas alarmas provocadas por marejadas o condiciones climáticas adversas en la línea de costa.
Tecnología AESA y Señales LPI
Los radares modernos emplean antenas AESA de Nitruro de Galio (GaN), que rastrean múltiples blancos sin rotación mecánica. Mediante el uso de formas de onda de baja probabilidad de intercepción (LPI), estos sistemas operan de forma sigilosa, dificultando que el enemigo detecte o interfiera la señal del radar, lo que representa un avance crítico en defensa costera.