
Firmas micro-Doppler
Los rotores de drones giran a 5.000–10.000 rpm y crean bandas laterales Doppler — una firma 'JEM'. Los pájaros baten alas 2–10 veces por segundo y producen un patrón distinto. Con 128–256 pulsos, el clasificador alcanza más del 95% de precisión.
Fusión de sensores
El radar puro raramente basta. Los C-UAS modernos fusionan radar con detección RF, cámaras EO con visión por computador y a veces acústica. El radar da la pista, la cámara confirma dron vs pájaro, la RF identifica marca y modelo.
Mecanismos de neutralización
Tras clasificar, el sistema puede interferir el enlace, spoofear el GPS o intervenir cinéticamente. Estadios y aeropuertos prefieren neutralización no cinética. AUDS, DroneShield y Anduril Sentry están desplegados en grandes aeropuertos.
Enjambres
El siguiente problema son los enjambres. Un radar sigue docenas, pero enfrentar 50 simultáneos supera la banda de la mayoría de los jammers. Láseres de alta energía y microondas de alta potencia emergen como única defensa viable.
Selección de frecuencia y resolución
Las bandas X y Ku proporcionan la precisión angular necesaria para detectar micro-drones. Los sistemas AESA basados en nitruro de galio (GaN) permiten un escaneo rápido sin partes móviles, logrando distinguir múltiples objetivos en entornos saturados gracias a anchos de banda superiores a 50 MHz.
Supresión de falsas alarmas
El ruido ambiental de árboles y edificios puede ocultar objetivos pequeños. Los radares modernos emplean filtros MTI dinámicos y análisis micro-Doppler para detectar drones en vuelo estacionario, asegurando que la rotación de las hélices sea detectada incluso cuando el fuselaje no presenta desplazamiento relativo.
Interferometría de fase en baja cota
Los radares AESA 3D modernos emplean interferometría de fase para detectar drones por debajo de los 50 metros, donde el rebote terrestre crea falsos objetivos. Al comparar las diferencias de fase en el receptor, el sistema separa al dron del ruido del follaje. La modulación LFM permite una resolución de 1,5 metros, clave para desglosar enjambres en unidades individuales.
El desafío de la fibra de carbono
La composición del dron altera su sección transversal de radar (RCS). La fibra de carbono actúa como un dieléctrico con pérdidas en la banda X, absorbiendo energía y reduciendo el alcance de detección en un 30%. Los sistemas C-UAS actuales mitigan esto usando la banda S, cuyas ondas largas detectan mejor la resonancia estructural del fuselaje.