
El mito del rayo de la muerte
El ministerio quería un arma; Watson-Watt entregó un detector.
Experimento de Daventry
Antena BBC, un Heyford y un receptor — prueba lograda.
Chain Home
Cuatro años después, la primera red radar integrada del mundo.
La Misión Tizard
En 1940, la Misión Tizard llevó el magnetrón de cavidad a EE. UU., uniendo el ingenio británico con la escala industrial americana. Este intercambio permitió miniaturizar los radares para instalarlos en aviones, pasando de instalaciones gigantescas a equipos portátiles que fueron cruciales para la victoria aliada.
Hacia las microondas
Los radares iniciales usaban ondas largas con baja resolución. El salto a las microondas (bandas S y X) permitió enfocar señales en haces estrechos como linternas. Esto mejoró la precisión para distinguir objetivos individuales, sentando las bases de los radares de tráfico y navegación aérea contemporáneos.