
Resolución angular
Un haz láser tiene milímetros de ancho, un haz radar metros a kilómetros. El láser ilumina un punto y da distancia exacta. El radar ilumina un volumen y da distancia promedio. Para disparar, láser. Para encontrar, radar.
Alcance y clima
Las ondas de radio ignoran nubes, lluvia y polvo. Los láseres sufren: niebla densa o lluvia fuerte reducen el alcance un orden de magnitud. Un radar de 200 km en aire claro funciona aún a 150 km en monzón. Un láser de 10 km en aire claro puede fallar a 1 km en niebla.
Sigilo
Un haz láser es invisible y estrecho — solo un blanco con receptor de alerta láser apuntando a la fuente lo detecta. Un radar emite ampliamente y puede ser detectado al doble de su alcance por cualquier RWR. Los láseres dominan la puntería cercana porque no dan tiempo de reacción.
Sistemas combinados
Un tanque o helicóptero de ataque moderno tiene ambos. El radar encuentra y sigue a larga distancia. El láser dispara brevemente para telemetría justo antes del arma. Mismo principio en coches autónomos: radar de largo alcance para conciencia situacional, LIDAR para geometría final.
Procesamiento de señal y multitrayectoria
El radar puede generar ecos fantasma debido a rebotes en el terreno, mientras que el láser evita este problema gracias a su precisión temporal. Al emitir pulsos en nanosegundos, el láser distingue entre obstáculos cercanos y el objetivo real. Esto permite telemetría precisa en bosques o entornos urbanos donde el radar sufriría de excesivo ruido ambiental.
Límites térmicos y ciclos de trabajo
Los radares son eficientes y pueden operar indefinidamente para vigilancia constante. Sin embargo, los telémetros láser de alta potencia generan mucho calor y requieren pausas para enfriamiento, limitando su cadencia a pocos pulsos por segundo. Mientras el radar ofrece un flujo de datos continuo, el láser se usa para capturas críticas de alta precisión en momentos específicos.
Efecto Doppler y movimiento
El radar utiliza el desplazamiento Doppler para medir la velocidad radial instantáneamente, ideal para filtrar interferencias del terreno. Los telémetros láser deben comparar múltiples pulsos para derivar la velocidad. Sin embargo, el láser ofrece una resolución espacial tan alta que permite rastrear partes específicas de un objetivo, algo imposible para la longitud de onda del radar.
Materiales y reflectividad
El radar se basa en la conductividad eléctrica; el metal refleja mucho, mientras que los compuestos de carbono pueden absorber la señal. El láser depende de la superficie física y térmica. Un avión furtivo al radar puede ser detectado por un láser, aunque este último sufre ante superficies transparentes o espejadas que desvían el rayo de luz.