
406 MHz y 121,5 MHz
Las balizas modernas emiten a 406 MHz con identificador digital único. Los satélites geoestacionarios alertan al instante sin Doppler; los polares dan localización Doppler precisa con retraso. Juntos: cobertura global.
Localización Doppler desde órbita
Un satélite LEO a 7 km/s oye la baliza con frecuencia desplazada. La curva frecuencia-tiempo marca el punto de máxima aproximación. Dos pasadas dan una posición a pocos kilómetros.
MEOSAR: la nueva generación
Satélites Galileo/GPS a 20.000 km ven huellas amplias. Alerta en minutos en vez de 90; triangulación multi-satélite bajo el kilómetro.
El registro salva vidas
Una baliza no registrada solo da coordenadas. Una registrada aporta nombre del barco, contactos, equipo — los rescatistas ya saben qué buscan.
Servicio de Enlace de Retorno (RLS)
Utilizando satélites Galileo, el RLS envía una confirmación a la baliza de emergencia. Cuando el centro de rescate recibe la señal, se activa una luz azul en el dispositivo del náufrago. Esta bidireccionalidad asegura técnicamente que la alerta ha sido procesada, proporcionando una confirmación vital en situaciones de crisis.
Prevención de Falsas Alarmas
Las balizas de 406 MHz incluyen una identificación digital vinculada a un registro oficial, permitiendo verificar emergencias rápidamente por teléfono. Esto evita misiones costosas por activaciones accidentales. Actualmente, la frecuencia 121,5 MHz se reserva solo para el rastreo final de corto alcance por parte de equipos de rescate in situ.
Modulación de fase e identificación
La frecuencia de 406 MHz utiliza modulación de fase para enviar un código digital de 15 dígitos. Esto permite a los rescatistas conocer la identidad y nacionalidad del buque antes de llegar a la zona.
Historia: El Programa Cospas-Sarsat
Fundado en 1979 por EE. UU., Canadá, Francia y la URSS, este sistema ha salvado a 50,000 personas. El primer rescate exitoso en 1982 demostró que los satélites eran vitales para encontrar náufragos.